Foto: obreros puente El Alambrado
Por: John Jairo Osorio
@johnjairo_21


Cataleya, la mujer más bella, como ella misma se presentaba, era una mujer trans que tenía un puesto de fritos y abarrotes en el sector del puente de El Alambrado, recientemente reinaugurado luego de su colapso hace unos ocho meses. Cataleya fue cruelmente asesinada a las 3 de la mañana del 3 de noviembre de 2023 dentro de su propia casa por un joven de 18 años que le dio varias puñaladas y la degolló en su propia cama. Su caso se suma como una cifra más a las decenas de mujeres trans asesinadas cada año en Colombia. Las mujeres trans no están seguras ni siquiera en sus hogares. 

Solo un medio registró su asesinato pero la revictimizó todo el tiempo llamándola “el ciudadano” y no sugirió ni por sospecha que se tratara de un crimen de odio. Un transfeminicidio. Eso es lo que les critico a las feministas trans-excluyentes : la esperanza de vida de una persona trans en América Latina es de 35 años; pero algunxs insisten en decir que no son “hombres”, ni “mujeres”; todavía se sienten (como dios, cómo la iglesia) con derecho a decir quién es un macho y quien una hembra. 


La única persona que hizo un duelo -es decir, una manifestación pública de dolor-  por la muerte de Cataleya, fue una vecina que colgó un ramillete de flores blancas, con una cinta morada, en la rama de un árbol junto al río. Alguien le tomó una foto al improvisado monumento. Inspirado en esa imagen, escribí este poema para que Cataleya no se quede en el olvido (“eso sería como matarla dos veces”). El poema no puede hacer justicia ni tampoco es una denuncia de los horrores del crimen; es sólo un intento de restaurarle a Cataleya su dignidad de mujer. Su dignidad de persona. 



Un ramo de claveles 

blancos 

prendidos con una cinta

morada 

a la rama de un árbol 

a la orilla del río 

La vieja


Río que has sido testigo

de tantas muertes 

vela ahora en favor 

de Cataleya


Lleva su alma 

de mujer bella

Lejos

Muy lejos de aquí 


De esta gente 

y de esta tierra 

Donde ser una mujer 

Cataleya

Una mujer bella 

Una mujer como ella 

No tendría que 

costarle la vida 


Llévala, como una flor 

Hermosa 

en las corrientes de tus aguas 

caudalosas


Lleva su alma 

Llévala 

A unas tierras más 

mansas como ella 


Sumérgela en tus caudales 

Venérala en tus aguas 

veleidosas 

Dale el amor que le fue

negado en vida 


Abrázala en tus corrientes 

en tus vados 

Llévala a los meandros 

donde se agazapan 

las culebras:

Mejor estaría entre las víboras 

que entre la vil gente 

de su vecindario 


Acógela en tu seno 

Río poderoso 

y restáurale toda 

la dignidad 

que los hombres 

no supieron darle 


Entrégasela a Dios

para que se maraville 

de la hermosura

de la más rara 

de sus criaturas 


Acuéstala en tu lecho 

al fin

y deja que descanse 

Que duerma eternamente 

el sueño de su fantasía 

Cataleya

la orquídea 

la flor

la mujer más bella. 



                                                     Foto: oberos puente El Alambrado