La protesta social
Por Martín Bolívar Flórez
“No
quiero ver un día manifestándose
Por la
paz en el mundo a los animales
Ellos
manifestándose por la vida
Y
nosotros apenas sobreviviendo”
Víctor Heredia
A mi hermano.
Para el tráfico en Medellín
el doctor Héctor Abad Gómez con su protesta del silencio; días después lo
silencian a él de varios impactos de bala. Sombrero para cubrirse del sol
cartagenero y megáfono en mano para llamar la atención, Uribe y Ordoñez
paralizan el centro de la ciudad heroica, protestando en contra de un proceso
de paz. Entra Jesús en burro robado a Jerusalén y la multitud invade las
calles, descontrolando el ritmo habitual de la ciudad. El presunto asesino de
Gaitán es linchado por la muchedumbre
que pone la ciudad capitalina patas arriba como forma de protesta por la muerte
de su líder. A Gandhi le da por caminar las carreteras de la India, recogiendo a
su paso, la sal cautiva por los impuestos ingleses; la Gran Bretaña no supo qué
hacer con los 60.000 hombres que le siguieron los pasos.“I have a dream” dijo
Luther King el día que reunió a más de 200.000 negros en Washington: un día
anormal en la capital federal. Gritos, cantos, caminatas, cierres de vías,
incendios, colapsos citadinos, muertes; han servido para que las sociedades
avancen-cambien lo preestablecido.
La protesta social nunca
será la culpable, es por el contrario, el medio en que nosotros los humanos,
expresamos el descontento frente a una situación particular. No se ha quedado
nunca en un solo bando, camina fuerte por todos los sectores, vive con nosotros
desde que el hombre quiso imponerse frente al otro y es sumamente cambiante,
porque lo que es bueno hoy, tal vez no lo
sea mañana, como dice la canción de la gran Celia Cruz, y lo bueno es lo
que siempre se busca, a pesar de que sea distinto para cada uno. La protesta
social es la democracia. Si no existe protesta en la comunidad, quiere decir
que todos han encontrado lo bueno, su bueno: el sueño particular. Pero esto es
una utopía. Más bien pienso que, una comunidad en donde la protesta no aparece ni
en la esquina, es una comunidad engañada, reprimida y controlada por la verdad
de un solo individuo que se instaló como pensamiento colectivo. Y ya sabemos
esto como termina esto. ¿O no, viejo
Franco, viejo Hitler, viejo Pinochet? ¿Viejo Uribe? Y, próximamente… ¿viejo
Petro?
…. Muy impreciso el ultimo
renglón que escribí, ¡que pendejada!
Seguimos:
Andrés cierra una vía en
algún lugar de Colombia protestando porque un poste de luz se cayó y nadie vino
a levantarlo. Juan se entera del acto y lo ridiculiza, piensa que es un descaro
que se cierre la vía por semejante estupidez, y que esto afecta a otros ciudadanos que necesitan transitar por
el lugar. Juan emite un juicio sin saber que, Andrés lleva aguantado por un
largo tiempo, el cobro excesivo del servicio de alumbrado público. Con este
ejemplo mal inventado, expongo que la mayoría de las veces, los motivos de un
reclamo, protesta o estallido social, tienen efecto iceberg, es decir, cuando
se miran desde lejos parecen insignificantes, pero este motivo es solo la punta
del descontento que se ha venido incrementado debido a tanto atropello. Los
huevos de Carrasquilla solo fueron el florero de Llorente para desatar el
estallido social en Colombia del año 2021. Cuidado, que la derecha también
busca su “bueno” y también sabe protestar, y están buscando desesperadamente el
florero para quebrarlo.

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